El mercado de las instalaciones solares térmicas está creciendo rápidamente en muchos países de Europa y Asia.
La energía solar térmica, consiste en el aprovechamiento de la energía del sol para producir calor que puede aprovecharse para la producción de agua caliente destinada al consumo de agua doméstico.
De manera esquemática, el sistema de energía solar térmica funciona del siguiente modo: el colector o panel solar capta los rayos del sol, absorbiendo así su energía en forma de calor, a través del panel solar pasa un fluido de manera que parte del calor absorbido por el panel es transferido a dicho fluido, el fluido eleva su temperatura y es almacenado o directamente llevado al punto de consumo.
Las aplicaciones más extendidas de esta tecnología son el calentamiento de agua sanitaria (ACS), la calefacción por suelo radiante, el precalentamiento de agua para procesos industriales y la climatización de piscinas.

